Los planetas personales son los de transito rápido, los
que vuelan
SOL, LUNA, MERCURIO, VENUS Y MARTE.
Estas funciones las podemos controlar y dirigir nosotros
mismos, pero si no estamos conscientes de las mismas operamos “en piloto
automático”. Operar en piloto automático no es negativo a menos que no te
gusten los resultados que estás obteniendo en tu vida. ¿Has oído lo de que no
puedes obtener resultados diferentes haciendo siempre lo mismo?. Por ejemplo,
¿estás frustrada porque siempre te pasan por encima en el trabajo? Puedes
revisar la manera en la que te afirmas y compites (función representada por Marte) para cambiarla en vistas a obtener
resultados diferentes. Lo que se repite en tu vida es porque estas repitiendo
el mismo comportamiento.
Si, por ejemplo, en los vínculos, la relación de pareja
persistes en un patrón que siempre repites y no te agrada, te tocara revisar
como controlas y gerencias a VENUS;
aplica también con las finanzas, si tu vida es una constante repetición de
modelos económicos de escasez o abundancia, es ahí donde interviene tu planeta
VENUS, el amor propio y tu forma de relacionarte con los demás. (Venus en Tauro y Venus en Libra).
LOS PLANETAS SOCIALES
(impersonales) JUPITER Y SATURNO.
Estas no son funciones que podemos personalizar y
controlar como las anteriores, se trata más bien de alinearse con el contexto.
Es decir, preguntarse honestamente qué es lo que yo como individuo puedo
aportar a la sociedad y de qué manera lo
voy a hacer. (Las casas zodiacales 9,10,11 y 12).
LOS PLANETAS TRANSPERSONALES (generacionales o colectivos) URANO, NEPTUNO
Y PLUTON.
Los planetas transpersonales o espirituales son los
planetas más lentos de nuestro sistema solar. Son los que se sientan en la
parte de atrás del autobús, los que parten el bacalao en la galaxia. Estos
planetas operan en la consciencia colectiva.
Estas fuerzas están muy por encima de lo que a nosotros
individualmente nos puede parecer “bueno” o “justo” (Plutón rige la muerte,
para que te hagas una idea) así que alinearse con estas fuerzas requiere que
nos sublimemos. No esta en nosotros como
individuo cambiar lo colectivo, se trata de un esfuerzo de todos.
Urano, por ejemplo, rige sobre las revueltas sociales y
los cambios en la política y la justicia social a nivel mundial.
Neptuno, por su parte, rige los procesos de amor
incondicional, la empatía, de desapego y
disolución del EGO, a través del contacto intimo con la ayuda humanitaria.
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